Clases

Nuestros instrumentos de un vistazo

Clases individuales con profesorado experimentado que se toma su tiempo: cada niño y cada adulto aprende con nosotros a su propio ritmo.

Piano

  • a partir de unos 6 años
  • también para adultos
  • de la clásica al pop
Una alumna toca el piano de cola concentrada

El piano es el instrumento de iniciación más versátil que existe: cada tecla tiene su nota y las primeras melodías salen ya en las primeras clases. Del minueto barroco a la música de cine, pasando por la canción pop, el piano le abre las puertas de todo el mundo musical. Ya sea un piano de cola, un piano vertical o un piano digital en casa: para empezar basta con un instrumento sencillo de teclas contrapesadas.

¿Sabía que...? Por qué el piano se llama «suave-fuerte»

Cuando el italiano Bartolomeo Cristofori construyó el primer piano hacia 1700 en Florencia, lo llamó «gravicembalo col piano e forte», es decir, clavecín con suave y fuerte. Justo ahí estaba la revolución: por primera vez un instrumento de teclado podía susurrar y tronar. «Pianoforte», abreviado piano, significa por tanto simplemente «suave-fuerte». Y algo más: en un piano de cola moderno tensan unas 230 cuerdas con una fuerza total de hasta 20 toneladas, tanto como pesan tres elefantes.

Fuente: Metropolitan Museum of Art – piano de cola de Cristofori

Violín

  • a partir de unos 5 años
  • tamaños infantiles disponibles
  • instrumento de orquesta
Una alumna joven toca el violín concentrada

Pocos instrumentos cantan de forma tan expresiva como el violín. Muchos grandes compositores le dedicaron sus obras más hermosas y, gracias a los pequeños violines infantiles, ya con cinco años se puede empezar a tocar con el arco. Las clases educan el oído, la postura y la motricidad fina como ningún otro instrumento, y más adelante abren la puerta a tocar en orquesta y en conjunto.

¿Sabía que...? El secreto millonario del Stradivarius

Los violines más famosos del mundo los construyó Antonio Stradivari hace más de 300 años en Cremona; aún hoy se venden por decenas de millones, y el secreto de su sonido nunca se ha descifrado del todo. Una teoría: la madera creció especialmente despacio y densa durante una «pequeña edad de hielo». Y por cierto, en el arco van tensados de 150 a 200 pelos de la cola de un caballo.

Fuentes: Ellinger Geigenbau – subasta récord «Lady Blunt» · Estudio «Stradivari, violins, tree rings, and the Maunder Minimum» (Dendrochronologia)

Violonchelo (Chelo)

  • a partir de unos 6 años
  • tamaños infantiles disponibles
  • orquesta y música de cámara
Una alumna joven toca el violonchelo concentrada junto al atril

Ningún otro instrumento se acerca tanto a la voz humana como el violonchelo: cálido, sonoro y envolvente. Se toca sentado, apoyado sobre una pica, y su gran caja produce el sonido pleno y grave. Su repertorio abarca desde las suites para chelo solo de Bach hasta la gran música de cámara, la música de cine y el pop. Gracias a los chelos en tamaños infantiles, ya con seis años se puede empezar y crecer de forma natural junto al instrumento.

¿Sabía que...? Las suites de la tienda de partituras

Cuando Pablo Casals, con trece años, paseaba en 1890 con su padre por Barcelona, descubrió en una tienda de partituras una vieja edición de las suites para chelo solo de Bach. Las estudió durante doce años antes de tocarlas por primera vez en público, y convirtió aquellas obras hasta entonces apenas valoradas en quizá el tesoro más preciado que puede poseer un chelista.

Fuente: The Strad – Pablo Casals and the Bach Cello Suites

Batería

  • a partir de unos 6 años
  • rock, pop y jazz
  • batería en la escuela
Un chico toca la batería con toda su energía

Caja, bombo, toms, charles y platos: en la batería el ritmo se vive con todo el cuerpo. Las clases entrenan la coordinación y el sentido del compás y son divertidas desde el primer groove. Con nosotros se practica en una batería acústica; quien quiera practicar en silencio en casa puede recurrir a una batería electrónica o a un pad de práctica.

¿Sabía que...? Por qué la batería solo tiene unos 100 años

Los tambores son antiquísimos, pero la batería es sorprendentemente joven: surgió hace unos 100 años en Estados Unidos, cuando ingeniosos músicos de teatro combinaron bombo, caja y platos de modo que un solo baterista pudiera hacer el trabajo de varios. Todo fue posible gracias a un invento de 1909: el primer pedal fabricado en serie para el bombo, patentado por William F. Ludwig. Sin ese pedal, la batería de jazz, rock y pop tal como la conocemos sencillamente no existiría.

Fuente: Smithsonian – pedal de bombo Ludwig (1909)

Saxofón

  • a partir de unos 9 años
  • jazz, soul y clásica
  • primeros logros rápidos
Una alumna toca el saxofón junto al atril

Cálido, potente e inconfundible: el saxofón es la voz del jazz, aunque, pese a su cuerpo de latón, pertenece a los instrumentos de viento-madera, porque el sonido se produce en la caña. La digitación tiene una lógica clara, así que las primeras melodías salen agradablemente rápido. Ideal para quienes aman el soul, el jazz o la música pop.

¿Sabía que...? El indestructible señor Sax

El saxofón es uno de los pocos instrumentos que llevan el nombre de su inventor: el belga Adolphe Sax lo patentó en 1846 en París. Según la leyenda, de niño sobrevivió a más de una docena de accidentes, desde una caída desde un tercer piso hasta una explosión de pólvora. Igual de resistente fue como inventor: contra las burlas y los pleitos de la competencia, logró imponer su maravilla sonora de latón. Por suerte, dice el jazz.

Fuente: The Brussels Times – Adolphe Sax

Clarinete

  • a partir de unos 8 años
  • de la clásica al klezmer
  • amplia tesitura
Alumno tocando el clarinete concentrado en el aula

El clarinete es uno de los instrumentos de viento-madera más versátiles: aterciopelado y suave en los graves, brillante y luminoso en los agudos. Su nombre viene del italiano «clarinetto», porque su registro agudo recuerda a la trompeta clarín del barroco. Está como en casa en la orquesta sinfónica, la música de banda, el klezmer y el jazz.

¿Sabía que...? El gran amor de Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart se enamoró literalmente del clarinete la primera vez que lo escuchó: su sonido le recordaba a la voz humana. Para su amigo, el clarinetista Anton Stadler, escribió en el otoño de 1791 —solo dos meses antes de su muerte— el Concierto para clarinete en la mayor: hasta hoy la obra más famosa para este instrumento y, para muchos, una de las más bellas de todas.

Fuente: Villa Musica – guía de música de cámara sobre KV 622

Flauta travesera

  • a partir de unos 8 años
  • instrumento solista y de orquesta
  • también jazz y rock
Una alumna toca la flauta travesera ante el atril

Ligera, plateada y luminosa: la flauta travesera es uno de los instrumentos de viento más apreciados. A diferencia de la flauta dulce, el sonido se forma lateralmente en la embocadura, lo que permite un timbre especialmente versátil. Como importante instrumento solista y de orquesta, hace tiempo que también se ha hecho un hueco en el jazz y en la música rock.

¿Sabía que...? El rey flautista

Federico el Grande, rey de Prusia, era un flautista apasionado: casi cada noche daba un concierto privado en Sanssouci y compuso él mismo 121 sonatas para flauta. Se dice que su maestro de flauta, Quantz, era el único en la corte que podía criticar al rey. Su forma actual la flauta travesera se la debe, por cierto, a un orfebre: Theobald Böhm desarrolló hacia 1847 el mecanismo de llaves que se sigue usando hoy.

Fuentes: friedrich-der-grosse.net – Música · Deutsches Museum – Theobald Böhm

Flauta dulce

  • a partir de unos 5 años
  • iniciación ideal
  • bastan de 10 a 15 min. de práctica al día
Un chico toca la flauta dulce ante el atril en la escuela de música

La flauta dulce es la iniciación clásica y de eficacia probada al mundo de la música. Para empezar recomendamos una flauta dulce soprano de madera o de plástico de buena calidad. Tiempos de práctica cortos y regulares, de 10 a 15 minutos, son más que suficientes; más importante que practicar mucho es disfrutar tocando cada día. Nuestro profesorado se adapta al ritmo de cada niño, y un poco de ánimo desde casa obra maravillas.

¿Sabía que...? Las 76 flautas de Enrique VIII

La flauta dulce fue en su día un instrumento regio: el rey inglés Enrique VIII —él mismo músico entusiasta— poseía, según el inventario de 1547, nada menos que 76 flautas dulces. También Bach, Händel y Vivaldi escribieron gran música para ella. Que hoy se la considere sobre todo un instrumento infantil es, por tanto, engañoso: quien la toca en serio tiene en sus manos un auténtico instrumento de concierto.

Fuente: Atlas Obscura – Henry VIII and the Recorder

Mandolina

  • para niños y adultos
  • instrumento de cuerda pulsada
  • oferta poco habitual
Un alumno toca la mandolina en el aula de la escuela de música

Un instrumento de encanto especial y larga tradición: la mandolina se toca desde el siglo XVII y pertenece a la familia de los laúdes. Sus cuatro pares de cuerdas están afinados por quintas, igual que el violín, así que los conocimientos se transfieren fácilmente más adelante. Encontrar clases de mandolina es raro; con nosotros tienen un lugar fijo.

¿Sabía que...? El instrumento de los enamorados

Cuando en la ópera Don Giovanni de Mozart suena la célebre serenata, alguien en la orquesta toma la mandolina: ya en el siglo XVIII se la consideraba el instrumento de los enamorados, el que se tocaba de noche bajo los balcones. Vivaldi le dedicó conciertos virtuosos, e incluso Beethoven compuso algunas piezas delicadas para mandolina. Difícilmente un instrumento puede sonar más romántico.

Fuente: «Deh, vieni alla finestra» – la serenata de mandolina de Mozart

Ukelele

  • a partir de unos 5 años
  • iniciación ideal
  • instrumento de principiante económico
Una adolescente toca el ukelele en el aula de la escuela de música

Pequeño, alegre y sorprendentemente versátil: el ukelele es uno de los instrumentos de iniciación más agradecidos que existen. Cuatro cuerdas blandas de nailon cuidan los dedos infantiles, los primeros acordes suelen salir ya en la primera clase, y luego se canta y se acompaña, de las canciones infantiles a los éxitos pop actuales. También para los adultos que buscan un instrumento sencillo para el viaje, la hoguera o el sofá, el ukelele es una elección maravillosa.

¿Sabía que...? La «pulga saltarina» de Hawái

El ukelele procede de Hawái —surgió en la década de 1880—, aunque con raíces portuguesas: emigrantes de la isla de Madeira llevaron consigo pequeños instrumentos de cuerda pulsada como el machete (también llamado braguinha). Los hawaianos desarrollaron a partir de ahí el ukelele, que pronto se convirtió en instrumento nacional; incluso el rey Kalākaua era un gran aficionado y lo promovió en su corte. El nombre significa en hawaiano algo así como «pulga saltarina» (uku = pulga, lele = saltar), probablemente por los ágiles movimientos de los dedos al tocar.

Fuentes: Ukulele Magazine – The Birth of the Ukulele · Guitar-Player – Historia del ukelele

Guitarra de jazz

  • a partir de unos 10 años
  • jazz, blues y swing
  • acordes e improvisación
Un adolescente toca la guitarra de jazz en el conjunto

Cálido, redondo e inconfundible: el sonido de la guitarra de jazz. En las clases se trata de mucho más que de posiciones: aprenderá a acompañar con acordes, a tocar melodías y, paso a paso, a improvisar, desde el primer esquema de blues hasta el estándar de swing. Tener conocimientos previos de guitarra ayuda, pero no es un requisito. Ideal para jóvenes y adultos que no solo quieren reproducir la música, sino inventarla ellos mismos.

¿Sabía que...? Los dos dedos de Django

Quizá el mayor guitarrista de jazz de Europa tocaba con dos dedos paralizados: Django Reinhardt se lesionó gravemente la mano izquierda en un incendio en 1928; el anular y el meñique le quedaron rígidos. En lugar de rendirse, inventó una técnica de interpretación completamente nueva y se convirtió así en leyenda del «gypsy jazz». La lección para quien practica: la gran música no nace de las condiciones perfectas, sino de las ideas.

Fuente: Premier Guitar – Django Reinhardt and Gypsy Jazz

Cajón

  • a partir de unos 6 años
  • ritmo para tocar con las manos
  • cabe en cualquier salón
Una niña sentada sobre un cajón lo toca con las manos

El cajón es un tambor de caja procedente de Perú: uno se sienta sobre él y toca los graves y la caja con las manos, toda una batería en una caja de madera. Es lo bastante silencioso para casa, se aprende rápido y constituye la formación rítmica de base perfecta: quien más adelante quiera pasar a la batería llega desde el cajón con sentido del compás e independencia de manos.

¿Sabía que...? El tambor prohibido

El cajón debe su existencia a una prohibición: a los africanos esclavizados en el Perú colonial se les prohibía tocar el tambor, así que tocaban sobre cajas de transporte y de fruta, que nadie podía requisar. Siglos más tarde, en 1977, el guitarrista de flamenco Paco de Lucía escuchó el instrumento en una fiesta en Lima —tocado por el maestro peruano Caitro Soto— y le compró el cajón sin más esa misma noche. Así llegó la caja a España, al flamenco, y de ahí a la música pop de todo el mundo.

Fuentes: Thomann – Historia del cajón · El Comercio (Perú) – Cómo llevó Paco de Lucía el cajón a España

Canto

  • para jóvenes y adultos
  • del pop a la clásica
  • impostación y técnica de respiración
Un joven cantante canta con toda su voz al micrófono

La propia voz es el más personal de todos los instrumentos, y cada uno la lleva ya consigo. En las clases de canto sentamos las bases técnicas: respiración, ritmo y afinación. A partir de ahí trabajamos lo que de verdad hace hermosa una voz: creer en lo que se canta. Nuestro objetivo: que cante ante el público con la misma libertad y naturalidad con la que, si no, solo canta en la ducha.

¿Sabía que...? ¿Se puede romper de verdad una copa cantando?

La voz es el único instrumento que llevamos siempre con nosotros, y ninguno suena de forma más personal. Y sí, el rumor es cierto: un cantante entrenado puede efectivamente romper una copa de vino cantando. En 2005 lo consiguió el cantante de rock Jaime Vendera ante las cámaras, con unos 105 decibelios de pura fuerza vocal, sin ningún amplificador. Tranquilidad: en las clases empezamos por las notas suaves.

Fuente: Scientific American – Can a Singer Shatter Glass?

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